Consejos,  Ecología

8 maneras infalibles de mantener vivas tus suculentas

¿Eres una de esas personas que cuelga la cabeza de vergüenza cada vez que promocionamos las suculentas como las plantas más fáciles de cultivar? No eres el único, créenos. Las suculentas, plantas adaptadas para sobrevivir en entornos duros y largos periodos con muy poca agua, juegan con sus propias reglas, pero aun así son bastante fáciles de cuidar. Siga estos consejos para el cultivo de suculentas que le ayudarán a mantener a sus bebés vivos y prósperos.

1. Dales espacio para respirar

Aunque hay algunos tipos de suculentas que se adaptan bien al interior (como el aloe y el kalanchoe), la gran mayoría de estas plantas proceden de climas cálidos y áridos y dependen de una buena circulación de aire para respirar. Así que, aunque ese terrario de suculentas parece adorable, olvídate de él. Tendrás mucha más suerte si mantienes tus plantas al aire libre, expuestas a los elementos.

2. Proporciona algo de sombra

A pesar de la creencia generalizada, la mayoría de las suculentas no prosperan si se las somete a las temperaturas más altas y a la máxima exposición al sol. Aunque aprecian mucha luz (y muy pocas sobreviven a plena sombra), la mayoría de las suculentas necesitan protección solar, especialmente si la temperatura alcanza los 90 grados o si son pequeñas. Según suculentasvip.com, las variedades de color verde sólido, pálido o abigarrado son las que corren más peligro de quemarse con el sol. Un consejo: si piensas dar a tus suculentas el sol más intenso posible, opta por plantas rojas, grises, azules o cubiertas densamente de espinas (que ayudan a reflejar los rayos del sol).

3. Empieza con la tierra adecuada

Utiliza una mezcla para cactus de drenaje rápido. O, si eres de los que se dedican al bricolaje, modifica la tierra tradicional para macetas con perlita gruesa, lava triturada o piedra pómez. Una buena receta es una parte de enmienda y cuatro partes de mezcla para macetas.

4. El bajo nivel de agua no significa que no haya agua

Tal vez haya matado a sus suculentas por exceso de agua (mucho más común que la falta de agua), lo que provoca podredumbre. Pero tal vez ya hayas entendido el mensaje, estés deshidratando tus plantas con diligencia y te preguntes por qué se están muriendo. Pues bien, una noticia: necesitan agua. A las suculentas les gusta que la tierra se acerque a lo seco antes de ser regada. Pero, ¿qué significa esto? Significa que probablemente estarás bien si, durante las épocas de sequía, riegas las macetas pequeñas aproximadamente una vez a la semana y las grandes cada dos semanas.

5. Incluya el drenaje

Recuerde que las raíces de las plantas cultivadas odian el exceso de agua. Asegúrate de que hay drenaje en tu maceta. Vale, vale, me has pillado en una mentira. A veces creamos bonitos centros de mesa en macetas sin drenaje. Pero escucha: tienes que regar estas composiciones de forma especialmente ligera. Y tienes que seguir todas las demás reglas.

6. Las suculentas también necesitan alimento

Las suculentas suelen crecer en entornos con pocos nutrientes, pero el abono sigue siendo esencial para su cuidado. Consejo: Para las suculentas, basta con alimentarlas una vez al año. Utilice cualquier fertilizante orgánico bien equilibrado, reduzca la dosis a la mitad y alimente al principio de la temporada de crecimiento de la planta para obtener los mejores resultados.

7. Repensar la propagación

Aunque estés acostumbrado a arrancar un tallo de tu geranio, romero o planta de interior favorita y sumergirlo en agua para ver cómo crecen las raíces, eso no funcionará para propagar suculentas. De hecho, puedes practicar el método exactamente contrario. Cuando tengas una planta que te guste, arranca un tallo y déjalo secar a la sombra durante al menos 3 días. Este proceso, conocido como cicatrización, ayuda a formar un callo, lo que evita que se pudra. Coloca tu nuevo tallo en la mezcla de tierra mencionada anteriormente, y deberías estar listo.

8. Cuidado con las heladas

Aunque algunas suculentas, como algunos tipos de Sedum y Sempervivum, pueden soportar las heladas, la mayoría no. Tenga cuidado cuando se prevea una ola de frío, ya que las suculentas están compuestas principalmente por agua y sus paredes celulares son propensas a romperse, lo que convierte las hojas en papilla. En caso de duda, asuma que cualquier caída por debajo del punto de congelación causará daños o la muerte de su planta.

La solución más sencilla para la protección contra las heladas es mantener las plantas en macetas lo suficientemente ligeras como para trasladarlas al interior o bajo toldos cuando se prevea una ola de frío. Además, a diferencia del resto del jardín, las suculentas tienen más posibilidades de sobrevivir si están secas antes de la ola de frío, no mojadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.